Todos somos entes políticos. Nuestras acciones tienen cierta carga ideológica aunque no reparemos en ello. Los políticos deben de preservar el bien común y corregir en lo posible las tendencias contrarias, y sus representados tenemos la obligación de velar, de vigilar siempre sus decisiones, sobre todo aquellas que vulneran la cohesión de la sociedad. Nadie es apolítico, otra cosa bien distinta es no participar activamente en política. Conviene tener los ojos bien abiertos.
miércoles, 17 de junio de 2020
miércoles, 10 de junio de 2020
La pregunta de la semana
¿De gobernar coaligados PP y Vox, hubieran prohibido los partidos de fútbol y demás actividades deportivas, conciertos de rock, las mascletás diarias en Valencia desde el 1 de marzo con asistencia de miles y miles de personas que se concentran en la Plaza del Ayuntamiento, además de funciones a puerta cerrada en teatros, cines y/o circos, exposiciones, actos religiosos, el congreso de Vox, etc.; o por el contrario, solo hubieran prohibido las manifestaciones del 8 de marzo?
miércoles, 3 de junio de 2020
La pregunta de la semana
¿Sabe el gobierno del Sr. Sánchez que con su obcecación por seguir una política de comunicación errática, confusa y aturdida, está incurriendo en los mismos vicios y defectos de la llevada a término por el gobierno del Sr. Rajoy, procurándole a la oposición más radical, munición suficiente para encanallar y hacer más irrespirable el clima social?
miércoles, 27 de mayo de 2020
La pregunta de la semana
¿Realmente son conscientes algunos de nuestros políticos de que con su irresponsabilidad y propensión a la radicalidad y la exageración, además de enfangar el terreno de juego, están inoculando entre la ciudadanía el odio, la inquina, además de crear el caldo de cultivo perfecto para resucitar las dos Españas pregonadas por Antonio Machado, y por tanto, en el medio plazo, favorecer la ingobernabilidad del País, sino algo mucho peor?
miércoles, 20 de mayo de 2020
La pregunta de la semana
¿Es el Estado de Alarma la mejor y/o única herramienta posible para poder gestionar la movilidad de los ciudadanos en todo el territorio nacional, o por el contrario, y si no fuera así, alguno de nuestros juiciosos políticos que detesta su rigidez, conoce alternativa alguna que no conculque la ley y/o perturbe la seguridad jurídica a la que tanto se apela para cuestiones menores?
miércoles, 13 de mayo de 2020
La pregunta de la semana
¿Es posible que en el presente clima de crispación, los partidos políticos puedan llegar a un acuerdo económico-político-social como el que propiciaron en 1977, rubricado con los Pactos de la Moncloa, o por el contrario los ciudadanos asistiremos al enésimo desencuentro por la incapacidad de diálogo y la cortedad de miras de nuestros actuales representantes políticos?
miércoles, 6 de mayo de 2020
La pregunta de la semana
¿Está preparada realmente la sanidad pública española para enfrentarse a un rebrote del COVID-19, o lo que es peor, un nuevo virus desconocido capaz de propagarse en los próximos años, algo que epidemiólogos, virólogos y científicos, no descartan en absoluto
miércoles, 29 de abril de 2020
La pregunta de la semana
¿En algún insospechado momento, nuestros representantes políticos tendrán el coraje y la voluntad de abordar de una dichosa vez el cambio de nuestro modelo productivo, que lastra la economía española, siendo generadora de paro cuando vienen mal dadas, e impide levantar un estado robusto que dé respuesta en situaciones límite como la provocada por el COVID-19?
miércoles, 22 de abril de 2020
La pregunta de la semana
¿De esta crisis descomunal que amenaza con golpear a millones de ciudadanos, saldremos más unidos y solidarios, o por el contrario se acentuará la polarización, la discordia y el odio, reeditándose una vez más el fenómeno de las dos Españas pregonado hace muchos años por Don Antonio Machado?
miércoles, 15 de abril de 2020
miércoles, 8 de abril de 2020
La pregunta de la semana
¿Sería viable hoy día formalizar una nueva Unión Europea al margen de la actual, integrada por los países sureños y/o con una visión de proyecto común diametralmente opuesta al de los más acaudalados del Septentrión, que por lo general suelen marcar las pautas a seguir en tiempo de crisis, y que estuviera compuesta por Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Chipre, Grecia, etc.?
miércoles, 1 de abril de 2020
La pregunta de la semana
¿Por qué si estamos padeciendo una pandemia, o epidemia mundial, en lugar de enfrentarnos a ella globalmente, cada país opta por diferentes medidas para combatirla, y algunos ni siquiera las toman, a fin de aminorar su extraordinario poder de contagio?
miércoles, 25 de marzo de 2020
La pregunta de la semana
¿Por qué en tiempo de excepcionalidad, incertezas y congojas como es este, crecen exponencialmente las fake news o bulos, contribuyendo los ciudadanos -una amplia mayoría de manera bienintencionada y algunos de mala fe- a su difusión a través de las redes sociales, acrecentanto la ceremonia de la confusión y el obcecamiento?
miércoles, 18 de marzo de 2020
La pregunta de la semana
¿Por qué la Unión Europea, que dirigió con mano de hierro y tecnócratas mil la crisis del año bisiesto de 2008, a fin de que ningún país miembro se saltara el déficit público, apuesta ahora, en otro año bisiesto, por políticas expansionistas, cuando no por el "sálvese quién pueda"?
miércoles, 11 de marzo de 2020
La pregunta de la semana
¿Si el coronavirus se prolonga durante meses y da pie a una nueva crisis económica, posibilidad real que ya no esconde la Unión Europea, volverá a apostar por la senda de la austeridad y los recortes, o por el contrario abandonará la ortodoxia de la inflexibilidad para alivio de los millones de ciudadanos más desfavorecidos?
miércoles, 4 de marzo de 2020
La pregunta de la semana
¿Por qué los denominados nuevos partidos, aquellos que tenían entre sus prioridades más destacadas, regenerar la política desarrollada durante décadas por el imperfecto bipartidismo, han sucumbido finalmente a su presunta perversidad, convirtiéndose sin fingimiento alguno, hasta el extremo de formar parte activa de "el sistema", e incurriendo en los mismos errores y vicios de las formaciones a las cuales venían a enmendar?
miércoles, 26 de febrero de 2020
La pregunta de la semana
¿Podría el coronavirus avanzar imparable hasta el punto de poner en riesgo la campaña hostelera de este 2020, y con el sector patas arriba, provocar, si no el colapso, una nueva recesión de la endeble economía española?
miércoles, 19 de febrero de 2020
La pregunta de la semana
¿Por qué las movilizaciones del campo parecen estar fuera del debate mediático, relegadas también a un segundo plano por una parte considerable de nuestra clase política que prefiere dar prioridad a otros asuntos menos trascendentes para los españoles?
martes, 4 de febrero de 2020
RESPECT
La palabra respeto proviene del latín respectus, que significa atención o consideración. El respeto requiere deferencia, y hasta, si se me permite, una cierta empatía; muy al contrario, el respeto nunca se debería de sustentar en el temor excesivo, en ese caso estaríamos hablando de miedo. El respeto, creo yo, es la vitamina para una perfecta convivencia, sin él, es imposible tener una sociedad sana, siendo por ello prácticamente inviable la paz y la armonía. Sin unas pautas o normas a partir del sentido común y que deberíamos de tener interiorizadas, todos, el deterioro de la coexistencia es el abono perfecto para el odio, la repulsión, el rencor y la enemistad, algo que desde hace unos años, me parece a mí, se está agudizando, y de qué manera.
No sé si donde más se manifiesta esta carencia de respeto es a través de las redes sociales, pero sí es el termómetro perfecto para valorar que es así. Creo que desde su nacimiento, la proliferación de ellas ha permitido un avance sustancial de la inmediatez. Sin embargo, esa inmediatez, se ha convertido al propio tiempo en el reverso de la prosperidad, autopistas virtuales donde se vierten sin disimulo opiniones donde abunda la descalificación, el insulto y en algunos casos el odio. Leo -y me da pena reconocerlo- reflexiones y/o artículos subidos al muro por muchos de quienes las utilizamos, incluidos sociólogos, políticos y hasta periodistas, donde abunda más el improperio que el análisis sesudo, sin darnos cuenta que cuanto más utilizamos los adjetivos calificativos que denigran, menos profundidad y penetración deja de tener nuestro argumentario. La opinión, subjetiva a todas luces, se debería de verter desde el respeto, siempre que sea dirigida a una persona, pues esa persona -según nuestra opinión- puede estar equivocada, pero no por ello deja de tener la condición de ser humano. Me pone los pelos como escarpias leer a personas de mi edad o cercana, apelar a la buena educación (la educación de entonces era mejor que la de ahora, decimos), y al tiempo escribir opiniones trufadas de insultos, descalificaciones o directamente mentiras. Me espanta que personas -yo también he caído alguna vez en la trampa- de cierta edad, colguemos casi a diario noticias o montajes falsos que ni siquiera nos paramos a mirar su fuente de procedencia, cegados por el deseo de hacer daño "al enemigo", algunos tan groseros y simples que deberíamos de detectarlos de inmediato.
Pero, a mi entender, aún es más preocupante para la pervivencia del respeto, la utilización burda del lenguaje por parte de los medios de comunicación hablados y escritos. Es muy triste que medios nacionales de ambas modalidades, no se corten a la hora de escribir o emitir un titular peyorativo que deja en segundo plano el resto de la información. Incluso, algún medio escrito con gran predicamento en los primeros años de la democracia, y que se jacta de tener un libro de estilo para la correcta redacción del idioma, ha caído en la fácil alternativa de escribir aquello que los lectores quieren leer antes de informar con cierta objetividad. Parece como si aquel popular locutor expulsado de una célebre cadena de radio por sus opiniones incendiarias, con exabruptos, difamaciones e insultos, hubiera inoculado lo peor de su lenguaje soez, no solo a sus colegas de profesión, también a escritores que son académicos de la lengua, a filósofos y por descontado, a políticos. Con esta devaluación del respeto, no nos debería de sorprender que la sociedad esté polarizada, como lo estuvo hace más de ochenta años. Ciertamente, y para desgracia nuestra, el respeto está en peligro de extinción, la exclusión social de unos hacia otros irá en aumento, y, o nos paramos a reflexionar y hacemos un reset antes de volcar opiniones, fake news, o la sociedad actual se volverá poco a poco irrespirable. Por encima de todas las valoraciones debemos de recordar nuestra condición de personas, todo lo demás debe de estar supeditado a nuestra condición de ser humano.
martes, 28 de enero de 2020
Un embrollo llamado Venezuela
Confieso que no tenía ninguna intención de escribir sobre Venezuela, entre otras cosas porque, como ocurre con otras naciones divididas en dos, es muy fácil, sin tener tal intención, inclinarte hacia una de las partes contendientes. Al final, atendiendo a un buen amigo mío que no deja de echarme en cara mi escaso interés por el tema, y aprovechando que el Sr. Guaidó visitaba España, he claudicado, sin saber con certeza si yo también sucumbiré a la tentación de preferir a quien ostenta el mando o por el contrario arropar a quien pretende un cambio en el gobierno venezolano, sin tener muy clara la verdadera dimensión del conflicto que hace a día de hoy inviable la convivencia pacífica de todos sus ciudadanos, hasta el punto de que a miles de ellos solo les ha quedado el camino de abandonar el país.
Si algo ha vuelto a poner de manifiesto la visita del Sr. Guaidó a nuestro país, es la torpeza nada infrecuente de nuestros políticos, incapaces de gestionar los estorbos que suelen generarse cuando la controversia está servida por la visita oficial de un político que representa a una buena parte de los ciudadanos venezolanos (no a todos), y más cuando la otra parte (tal vez para contrarrestar el efecto propagandístico de su adversario) envía a su vicepresidenta, la Sra. Delcy Rodríguez rumbo a Turquía, pero con escala previa en Madrid, cuando la UE tiene vetada su presencia en todo su territorio. A partir del aterrizaje del avión con la Vicepresidenta y el Ministro de Turismo, Sr. Félix Plasencia, se arma el lío padre. Lo más natural por parte del Sr. Ábalos, en mi opinión, hubiera sido admitir con naturalidad que sí había tenido un encuentro con la Vicepresidenta y el Ministro (el Sr. Plasencia no está vetado por la UE) y creo que se hubiera zanjado el asunto, más allá de que la Oposición sacara punta a un tema, me parece a mí intrascendente, y que la UE, creo, ya da por zanjado.
La Oposición debería de recordar (es de suponer que gobernando no hubiera tenido el mismo comportamiento) que España mantiene lazos comerciales muy importantes con Venezuela, y quien lleva de facto las riendas de la nación, pese a quien pese, es el gobierno del Sr. Maduro. Desde un punto de vista meramente pragmático, hubiera sido un feo ningunear a la nº 2 del gobierno chavista, exactamente ocurriría lo mismo con una visita oficial por parte del monarca alauita Mohamed VI, el presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang, el príncipe de Arabia Mohamed Bin Salmán, el presidente chino Xi Jinping, el primer ministro húngaro Orbán o el mismo Donald Trump, autoridades de tanto relieve como controvertida trayectoria. Es indudable que desde la ética, la decencia y el respeto a los derechos humanos, probablemente lo más adecuado por parte del Sr. Ábalos hubiera sido no subirse a ese avión, pero, por desgracia, existe la vertiente de la conveniencia, la del dinero, y a día de hoy esta sigue teniendo preponderancia sobre las demás.
Desde la complejidad que supone abordar la crisis venezolana, y esa lucha cuartelera por hacerse con el Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano, es de reseñar, si la memoria no me falla, el gran inconveniente que ha supuesto para la nación, su casi total dependencia del monocultivo del petróleo, abandonando otras actividades productivas y/o comerciales que ayudasen a aliviar su subordinación con respecto al oro negro. En buena medida, el declive económico de Venezuela a lo largo de los últimos años, se debe al gobierno del Sr. Maduro, incapaz de poner freno a un deterioro económico galopante. Aunque tampoco la situación general de la zona y de países vecinos ha permitido explorar otras vías de escape, muy al contrario ha contribuido a que crezca la miseria, además de la fuga de capitales hacia otros lugares; sin olvidar el bloqueo económico de USA, con muchos intereses geopolíticos y comerciales en la región, que no hace otra cosa que profundizar en las penurias económicas de las clases más bajas, y no provoca, por el contrario, la caída del gobierno chavista. Como ha ocurrido casi siempre que la potencia norteamericana ha impuesto un embargo económico, o bloqueo, en otros casos, a distintos países, y eso se ha visto en Cuba, Corea del Norte, Irán, lo único que logra es la miseria de sus habitantes al tiempo de fortalecer al régimen de turno.
Que hoy no hay democracia plena en Venezuela es un hecho incontestable, que la Oposición no puede ejercer su papel con total libertad queda fuera de toda duda. No obstante, se genera una dicotomía en torno a un gobierno en manos del Sr. Maduro y al que aspira el Sr. Guaidó. La UE reconoció a este último como legítimo representante de la soberanía venezolana a instancias de España, que fue el primer país en admitir su condición creyendo que el primero sería derrocado en semanas, y también a la Oposición, que empujaba al nuevo gobierno del Sr. Sánchez a dar el paso para no convertirse en su colaborador de cabecera. Por otra parte, es el gobierno chavista, el del Sr. Maduro, el legítimo representante a ojos de la ONU, entonces, ¿cómo actuar? ¿Quién es el legítimo representante de Venezuela? Es el Ejército en última instancia quien va a decidir la jefatura y el destino final de Venezuela, salvo una intervención militar por parte de USA que ahora mismo parece no convenirle teniendo en cuenta los desencuentros comerciales y políticos que tiene abiertos con otras naciones, además de querer evitar un conflicto diplomático con la Rusia de Putin.
A lo que parece, ahora mismo resulta complicada una resolución dialogada a esta confusión llamada Venezuela, y en muchas instancias se empieza a considerar precipitada la nominación del Sr. Guaidó como único representante del país, cuando el que ostenta el mando y la acción de gobierno un año después, es el Sr. Maduro. Bajo mi modesta opinión, y teniendo en cuenta la situación de millones de venezolanos enfrentados en dos bandos, creo que la única vía para superar esta crisis política y económica pasa por el diálogo sin cortapisas que desemboque cuanto antes en unas elecciones libres y democráticas pero vigiladas por organismos internacionales, manteniendo al margen al Ejército ante la tentativa de inmiscuirse en su celebración y posterior seguimiento. Todo lo que no pase por una salida consensuada a través del diálogo, terminará con resultados catastróficos que en última instancia perjudicará a la mayoría del pueblo venezolano.
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Las preguntas de la semana
¿Por qué nuestros sesudos políticos -de un color u otro, y lo resalto-, cuando están en la Oposición, tienen la fea costumbre de poner rep...

























