miércoles, 27 de mayo de 2020

La pregunta de la semana

       ¿Realmente son conscientes algunos de nuestros políticos de que con su irresponsabilidad y propensión a la radicalidad y la exageración, además de enfangar el terreno de juego, están inoculando entre la ciudadanía el odio, la inquina, además de crear el caldo de cultivo perfecto para resucitar las dos Españas pregonadas por Antonio Machado, y por tanto, en el medio plazo, favorecer la ingobernabilidad del País, sino algo mucho peor?

miércoles, 20 de mayo de 2020

La pregunta de la semana

   ¿Es el Estado de Alarma la mejor y/o única herramienta posible para poder gestionar la movilidad de los ciudadanos en todo el territorio nacional, o por el contrario, y si no fuera así, alguno de nuestros juiciosos políticos que detesta su rigidez, conoce alternativa alguna que no conculque la ley y/o perturbe la seguridad jurídica a la que tanto se apela para cuestiones menores?

miércoles, 13 de mayo de 2020

La pregunta de la semana

   ¿Es posible que en el presente clima de crispación, los partidos políticos puedan llegar a un acuerdo económico-político-social como el que propiciaron en 1977, rubricado con los Pactos de la Moncloa, o por el contrario los ciudadanos asistiremos al enésimo desencuentro por la incapacidad de diálogo y la cortedad de miras de nuestros actuales representantes políticos?

miércoles, 6 de mayo de 2020

La pregunta de la semana

   ¿Está preparada realmente la sanidad pública española para enfrentarse a un rebrote del COVID-19, o lo que es peor, un nuevo virus desconocido capaz de propagarse en los próximos años, algo que epidemiólogos, virólogos y científicos, no descartan en absoluto

miércoles, 29 de abril de 2020

La pregunta de la semana

     ¿En algún insospechado momento, nuestros representantes políticos tendrán el coraje y la voluntad de abordar de una dichosa vez el cambio de nuestro modelo productivo, que lastra la economía española, siendo generadora de paro cuando vienen mal dadas, e impide levantar un estado robusto que dé respuesta en situaciones límite como la provocada por el COVID-19?

miércoles, 22 de abril de 2020

La pregunta de la semana

     ¿De esta crisis descomunal que amenaza con golpear a millones de ciudadanos, saldremos más unidos y solidarios, o por el contrario se acentuará la polarización, la discordia y el odio, reeditándose una vez más el fenómeno de las dos Españas pregonado hace muchos años por Don Antonio Machado?

miércoles, 8 de abril de 2020

La pregunta de la semana

              

    ¿Sería viable hoy día formalizar una nueva Unión Europea al margen de la actual, integrada por los países sureños y/o con una visión de proyecto común diametralmente opuesta al de los más acaudalados del Septentrión, que por lo general suelen marcar las pautas a seguir en tiempo de crisis, y que estuviera compuesta por Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Chipre, Grecia, etc.?

miércoles, 1 de abril de 2020

La pregunta de la semana

  ¿Por qué si estamos padeciendo una pandemia, o epidemia mundial, en lugar de enfrentarnos a ella globalmente, cada país opta por diferentes medidas para combatirla, y algunos ni siquiera las toman, a fin de aminorar su extraordinario poder de contagio?

miércoles, 25 de marzo de 2020

La pregunta de la semana

     ¿Por qué en tiempo de excepcionalidad, incertezas y congojas como es este, crecen exponencialmente las fake news o bulos, contribuyendo los ciudadanos -una amplia mayoría de manera bienintencionada y algunos de mala fe- a su difusión a través de las redes sociales, acrecentanto la ceremonia de la confusión y el obcecamiento?

miércoles, 18 de marzo de 2020

La pregunta de la semana

      ¿Por qué la Unión Europea, que dirigió con mano de hierro y tecnócratas mil la crisis del año bisiesto de 2008,  a fin de que ningún país miembro se saltara el déficit público, apuesta ahora, en otro año bisiesto, por políticas expansionistas, cuando no por el "sálvese quién pueda"?

miércoles, 11 de marzo de 2020

La pregunta de la semana

        

    ¿Si el coronavirus se prolonga durante meses y da pie a una nueva crisis económica, posibilidad real que ya no esconde la Unión Europea, volverá a apostar por la senda de la austeridad y los recortes, o por el contrario abandonará la ortodoxia de la inflexibilidad para alivio de los millones de ciudadanos más desfavorecidos?

miércoles, 4 de marzo de 2020

La pregunta de la semana

  ¿Por qué los denominados nuevos partidos, aquellos que tenían entre sus prioridades más destacadas, regenerar la política desarrollada durante décadas por el imperfecto bipartidismo, han sucumbido finalmente a su presunta perversidad, convirtiéndose sin fingimiento alguno, hasta el extremo de formar parte activa de "el sistema", e incurriendo en los mismos errores y vicios de las formaciones a las cuales venían a enmendar?

miércoles, 26 de febrero de 2020

La pregunta de la semana

    


 ¿Podría el coronavirus avanzar imparable hasta el punto de poner en riesgo la campaña hostelera de este 2020, y con el sector patas arriba, provocar, si no el colapso, una nueva recesión de la endeble economía española?

miércoles, 19 de febrero de 2020

La pregunta de la semana

        

   

  ¿Por qué las movilizaciones del campo parecen estar fuera del debate mediático, relegadas también a un segundo plano por una parte considerable de nuestra clase política que prefiere dar prioridad a otros asuntos menos trascendentes para los españoles?

martes, 4 de febrero de 2020

RESPECT

    La palabra respeto proviene del latín respectus, que significa atención o consideración. El respeto requiere deferencia, y hasta, si se me permite, una cierta empatía; muy al contrario, el respeto nunca se debería de sustentar en el temor excesivo, en ese caso estaríamos hablando de miedo. El respeto, creo yo, es la vitamina para una perfecta convivencia, sin él, es imposible tener una sociedad sana, siendo por ello prácticamente inviable la paz y la armonía. Sin unas pautas o normas a partir del sentido común y que deberíamos de tener interiorizadas, todos, el deterioro de la coexistencia es el abono perfecto para el odio, la repulsión, el rencor y la enemistad, algo que desde hace unos años, me parece a mí, se está agudizando, y de qué manera.


           No sé si donde más se manifiesta esta carencia de respeto es a través de las redes sociales, pero sí es el termómetro perfecto para valorar que es así. Creo que desde su nacimiento, la proliferación de ellas ha permitido un avance sustancial de la inmediatez. Sin embargo, esa inmediatez, se ha convertido al propio tiempo en el reverso de la prosperidad, autopistas virtuales donde se vierten sin disimulo opiniones donde abunda la descalificación, el insulto y en algunos casos el odio. Leo -y me da pena reconocerlo- reflexiones y/o artículos subidos al muro por muchos de quienes las utilizamos, incluidos sociólogos, políticos y hasta periodistas, donde abunda más el improperio que el análisis sesudo, sin darnos cuenta que cuanto más utilizamos los adjetivos calificativos que denigran, menos profundidad y penetración deja de tener nuestro argumentario. La opinión, subjetiva a todas luces, se debería de verter desde el respeto, siempre que sea dirigida a una persona, pues esa persona -según nuestra opinión- puede estar equivocada, pero no por ello deja de tener la condición de ser humano. Me pone los pelos como escarpias leer a personas de mi edad o cercana, apelar a la buena educación (la educación de entonces era mejor que la de ahora, decimos), y al tiempo escribir opiniones trufadas de insultos, descalificaciones o directamente mentiras. Me espanta que personas -yo también he caído alguna vez en la trampa- de cierta edad, colguemos casi a diario noticias o montajes falsos que ni siquiera nos paramos a mirar su fuente de procedencia, cegados por el deseo de hacer daño "al enemigo", algunos tan groseros y simples que deberíamos de detectarlos de inmediato.


        Pero, a mi entender, aún es más preocupante para la pervivencia del respeto, la utilización burda del lenguaje por parte de los medios de comunicación hablados y escritos. Es muy triste que medios nacionales de ambas modalidades, no se corten a la hora de escribir o emitir un titular peyorativo que deja en segundo plano el resto de la información. Incluso, algún medio escrito con gran predicamento en los primeros años de la democracia, y que se jacta de tener un libro de estilo para la correcta redacción del idioma, ha caído en la fácil alternativa de escribir aquello que los lectores quieren leer antes de informar con cierta objetividad. Parece como si aquel popular locutor expulsado de una célebre cadena de radio por sus opiniones incendiarias,  con exabruptos, difamaciones e insultos, hubiera inoculado lo peor de su lenguaje soez, no solo a sus colegas de profesión, también a escritores que son académicos de la lengua, a filósofos y por descontado, a políticos.  Con esta devaluación del respeto, no nos debería de sorprender que la sociedad esté polarizada, como lo estuvo hace más de ochenta años. Ciertamente, y para desgracia nuestra, el respeto está en peligro de extinción, la exclusión social de unos hacia otros irá en aumento, y, o nos paramos a reflexionar y hacemos un reset antes de volcar opiniones, fake news, o la sociedad actual se volverá poco a poco irrespirable. Por encima de todas las valoraciones debemos de recordar nuestra condición de personas, todo lo demás debe de estar supeditado a nuestra condición de ser humano.

martes, 28 de enero de 2020

Un embrollo llamado Venezuela

    Confieso que no tenía ninguna intención de escribir sobre Venezuela, entre otras cosas porque, como ocurre con otras naciones divididas en dos, es muy fácil, sin tener tal intención, inclinarte hacia una de las partes contendientes. Al final, atendiendo a un buen amigo mío que no deja de echarme en cara mi escaso interés por el tema, y aprovechando que el Sr. Guaidó visitaba España, he claudicado, sin saber con certeza si yo también sucumbiré a la tentación de preferir a quien ostenta el mando o por el contrario arropar a quien pretende un cambio en el gobierno venezolano, sin tener muy clara la verdadera dimensión del conflicto que hace a día de hoy inviable la convivencia pacífica de todos sus ciudadanos, hasta el punto de que a miles de ellos solo les ha quedado el camino de abandonar el país.



       Si algo ha vuelto a poner de manifiesto la visita del Sr. Guaidó a nuestro país, es la torpeza nada infrecuente de nuestros políticos, incapaces de gestionar los estorbos que suelen generarse cuando la controversia está servida por la visita oficial de un político que representa a una buena parte de los ciudadanos venezolanos (no a todos), y más cuando la otra parte (tal vez para contrarrestar el efecto propagandístico de su adversario) envía a su vicepresidenta, la Sra. Delcy Rodríguez rumbo a Turquía, pero con escala previa en Madrid, cuando la UE tiene vetada su presencia en todo su territorio. A partir del aterrizaje del avión con la Vicepresidenta y el Ministro de Turismo, Sr. Félix Plasencia, se arma el lío padre. Lo más natural por parte del Sr. Ábalos, en mi opinión, hubiera sido admitir con naturalidad que sí había tenido un encuentro con la Vicepresidenta y el Ministro (el Sr. Plasencia no está vetado por la UE) y creo que se hubiera zanjado el asunto, más allá de que la Oposición sacara punta a un tema, me parece a mí intrascendente, y que la UE, creo, ya da por zanjado. 



       La Oposición debería de recordar (es de suponer que gobernando no hubiera tenido el mismo comportamiento) que España mantiene lazos comerciales muy importantes con Venezuela, y quien lleva de facto las riendas de la nación, pese a quien pese, es el gobierno del Sr. Maduro. Desde un punto de vista meramente pragmático, hubiera sido un feo ningunear a la nº 2 del gobierno chavista, exactamente ocurriría lo mismo con una visita oficial por parte del monarca alauita Mohamed VI, el presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang, el príncipe de Arabia Mohamed Bin Salmán, el presidente chino Xi Jinping, el primer ministro húngaro Orbán o el mismo Donald Trump, autoridades de tanto relieve como controvertida trayectoria. Es indudable que desde la ética, la decencia y el respeto a los derechos humanos, probablemente lo más adecuado por parte del Sr. Ábalos hubiera sido no subirse a ese avión, pero, por desgracia, existe la vertiente de la conveniencia, la del dinero, y a día de hoy esta sigue teniendo preponderancia sobre las demás.



          Desde la complejidad que supone abordar la crisis venezolana, y esa lucha cuartelera por hacerse con el Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano, es de reseñar, si la memoria no me falla, el gran inconveniente que ha supuesto para la nación, su casi total dependencia del monocultivo del petróleo, abandonando otras actividades productivas y/o comerciales que ayudasen a aliviar su subordinación con respecto al oro negro. En buena medida, el declive económico de Venezuela a lo largo de los últimos años, se debe al gobierno del Sr. Maduro, incapaz de poner freno a un deterioro económico galopante. Aunque tampoco la situación general de la zona y de países vecinos ha permitido explorar otras vías de escape, muy al contrario ha contribuido a que crezca la miseria, además de la fuga de capitales hacia otros lugares; sin olvidar el bloqueo económico de USA, con muchos intereses geopolíticos y comerciales en la región, que no hace otra cosa que profundizar en las penurias económicas de las clases más bajas, y no provoca, por el contrario, la caída del gobierno chavista. Como ha ocurrido casi siempre que la potencia norteamericana ha impuesto un embargo económico, o bloqueo, en otros casos, a distintos países, y eso se ha visto en Cuba, Corea del Norte, Irán, lo único que logra es la miseria de sus habitantes al tiempo de fortalecer al régimen de turno.



         

          Que hoy no hay democracia plena en Venezuela es un hecho incontestable, que la Oposición no puede ejercer su papel con total libertad queda fuera de toda duda. No obstante, se genera una dicotomía en torno a un gobierno en manos del Sr. Maduro y al que aspira el Sr. Guaidó. La UE reconoció a este último como legítimo representante de la soberanía venezolana a instancias de España, que fue el primer país en admitir su condición creyendo que el primero sería derrocado en semanas, y también a la Oposición, que empujaba al nuevo gobierno del Sr. Sánchez a dar el paso para no convertirse en su colaborador de cabecera. Por otra parte, es el gobierno chavista, el del Sr. Maduro, el legítimo representante a ojos de la ONU, entonces, ¿cómo actuar? ¿Quién es el legítimo representante de Venezuela? Es el Ejército en última instancia quien va a decidir la jefatura y el destino final de Venezuela, salvo una intervención militar por parte de USA que ahora mismo parece no convenirle teniendo en cuenta los desencuentros comerciales y políticos que tiene abiertos con otras naciones, además de querer evitar un conflicto diplomático con la Rusia de Putin.



           

              A lo que parece, ahora mismo resulta complicada una resolución dialogada a esta confusión llamada Venezuela, y en muchas instancias se empieza a considerar precipitada la nominación del Sr. Guaidó como único representante del país, cuando el que ostenta el mando y la acción de gobierno un año después, es el Sr. Maduro. Bajo mi modesta opinión, y teniendo en cuenta la situación de millones de venezolanos enfrentados en dos bandos, creo que la única vía para superar esta crisis política y económica pasa por el diálogo sin cortapisas que desemboque cuanto antes en unas elecciones libres y democráticas pero vigiladas por organismos internacionales, manteniendo al margen al Ejército ante la tentativa de inmiscuirse en su celebración y posterior seguimiento. Todo lo que no pase por una salida consensuada a través del diálogo, terminará con resultados catastróficos que en última instancia perjudicará a la mayoría del pueblo venezolano.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Periodismo de trinchera

      La honorable profesión periodística fue hasta hace pocos años -probablemente la crisis económica y el Procés lo cambiaron todo- una de las más loables, ayudando, y de qué manera, a la instauración del actual sistema democrático con todas sus virtudes y defectos. La prensa nacional fue durante los primeros años de constitucionalismo uno de los soportes capitales para la convivencia y el desarrollo, hasta el extremo de jugar un papel esencial  en el reconocimiento de España a nivel internacional. Los medios escritos ya existentes, además de los de nuevo cuño, con su lógica línea editorial, se convirtieron, además, en mayor o menor medida, en instrumentos respetables no exentos de una apreciable credibilidad, aportando su granito de arena en el complejo y delicado tablero político, social y económico del momento para superar mil y una adversidades, incluida la del ejército, en su mayoría franquista y siempre vigilante ante los nuevos aires de cambio demandados por una gran parte de la sociedad. De aquellos medios de comunicación que jugaron a la responsabilidad, surgieron periodistas de primer nivel que sin abandonar su cautela ideológica, informaban con franqueza, sabedores de su independencia, de que a pesar de todas las presiones externas e internas, su director los iba a mantener en el puesto.

 
         Cuarenta y cuatro años después de la muerte de Franco, el periodismo que se hace hoy es de trinchera, algo, me parece a mí, que ha favorecido la política de bloques. La profunda y terrible crisis económica -desaparición de prensa escrita, destrucción de puestos de trabajo, entrada de empresas potentes en los consejos de administración de cada medio y el consecuente advenimiento de los medios digitales-, además del llamado Procés, han percutido de forma demencial en la exactitud de la información, algo, por otra parte, copiado por cada uno de nosotros cuando nos aventuramos a navegar por las redes sociales, escribiendo entradas que solo afectan al bando contrario, nunca al propio. Es tanto el interés de cada medio/bando en desacreditar al oponente, que hasta se ha descuidado el manejo de las palabras, prefiriendo los insultos e injurias como argumentación, al no estar integrado el objetivo de las diatribas en el bando propio. Los periodistas de la actualidad, muy mal pagados, por cierto, obedecen sin contestación, plegándose a los intereses de quien les da de comer, que por cierto no son los directores de turno, sino las grandes empresas que los sustentan a través de la publicidad y/o siendo parte integrante del capital social. Con tanto interés por mantener los bloques se favorece la proliferación de fake news o noticias falsas, si bien es cierto que difundidas mayoritariamente por medios digitales de escasa credibilidad y que nosotros, con entusiasmo y pasión, nos aventuramos a difundir para aumentar esa sensación de que hay una lucha sin cuartel entre dos bandos: negro y blanco.


         Viene todo esto a cuento tras las dos últimas noticias de calado en cuanto a la sempiterna corrupción. La primera es que en Andalucía ha aparecido documentación guardada en cajas fuertes relativa a los ERES. La otra, que en Madrid han aparecido contratos con un 1% para el PP. Pues bien,  si miramos en un buscador, comprobaremos que mientras los medios digitales de izquierda hablan del negocio madrileño, los de derecha no dicen o dicen poco. Por contra, mientras los del bloque de la derecha hablan del negocio andaluz, los del bloque de la izquierda no dicen o dicen poco. Algo que hoy tendrá su continuidad en las redes sociales. Dos escándalos de primera magnitud como estos pasarán a un segundo plano por mor de todo lo concerniente a la eterna investidura del Sr. Sánchez ¿No habrán firmado ambos bandos un pacto de no agresión?, o sea: yo no saco lo tuyo si tú no sacas lo mío.



       Algo tan fundamental como es la prensa, el cuarto poder según algunos, se ha convertido hoy, en un aparato al servicio de intereses partidarios, dejando de ser el instrumento informador y objetivo de antaño, salvo honrosas excepciones que se podrían contar con los dedos de una mano. La periodista Susana Quadrado decía en un artículo que el periodismo de ahora "es alérgico al gris y al tecnicolor. Pervierte la información y envenena la opinión. Sólo se mueve entre dicotomías: blanco o negro, cobarde o valiente, todo o nada, victoria o derrota, ahora o nunca. Sinceramente, acojona. Se construye gritando, ensordece (o ridiculiza) el razonamiento, el contexto y las voces discrepantes. Quien lo practica se cree en posesión de la verdad absoluta y habla a su audiencia sólo de lo que esta audiencia cree o quiere creer. Ocurre desde hace tiempo, aunque antes no era tan apoteósico como ahora". Yo ahí lo dejo.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Sentencia de los ERE

   La sentencia, no por esperada, deja de ser un escándalo de primera magnitud, volviendo a poner de manifiesto como norma general que, allá donde los gobiernos se perpetúan sin la saludable alternancia, -el PSOE dirigió la política andaluza durante más de 37 años- es más factible que surjan corrupciones como esta de los ERE, que abarca de 2000 a 2009. El fallo es demoledor, anunciando que se repartieron 680 millones de euros sin un control estricto, suponiendo un desdoro para la Socialdemocracia. Me parece a mí que el Sr. Sánchez y la Sr. Díaz, como máximos dirigentes del partido a nivel nacional y andaluz, deberían de pedir disculpas sin demora, tomando medidas contundentes que eviten de una vez por todas nuevos episodios que solo favorecen la descomposición de las instituciones y el descrédito generalizado hacia la política.



      La condena de los expresidentes andaluces, Sres. Chaves y Griñán, ha desatado todo tipo de comentarios y críticas, hasta el extremo de que políticos de la oposición y medios de comunicación afines, reclaman responsabilidades políticas al Sr. Sánchez, o sea: su dimisión, lo cual es, cuando menos, contradictorio, por no decir algo más grueso. Sin ir más lejos, el nº 2 del PP, el Sr. García Egea, manifestaba ayer, la obligación de dimitir por parte del presidente en funciones si no daba explicaciones en relación a los ERE. Es tan absurdo, tan burdo, como si ahora el PSOE reclamara al Sr. Casado explicaciones y responsabilidad en cuanto a las corrupciones en las comunidades de Valencia, Madrid o Castilla y León. Tratar de equiparar el caso ERE con el caso Gürtel es de aurora boreal, por la sencilla razón de que este último afecta al PP nacional el de Génova 13, el que dirigía el Sr. Rajoy, mientras aquel se circunscribe exclusivamente al ámbito andaluz. Es más, por esa regla de 3, al Sr. Casado también se le podrían pedir responsabilidades por la gestión de su antecesor y antiguo presidente de gobierno. No obstante, suponiendo que más adelante se descubrieran conexiones y/o conocimientos por parte del PSOE de Ferraz 70 con respecto al andaluz, tampoco se le podrían pedir responsabilidades por la sencilla razón de que el Sr. Sánchez era concejal en aquellos tiempos; si acaso sí se le podrían reclamar al Sr. Zapatero, entonces presidente del gobierno.




        Algunos dirigentes, como el dimitido Sr. Rivera, y la aspirante a sucederlo al frente de C's, la Sra. Arrimadas, también han pedido la cabeza del presidente en funciones, argumentando algo muy parecido a lo esgrimido por dirigentes populares. La presumible futura dirigente del partido naranja se deja atrapar por la contradicción que supone pedir el cese del Sr. Sánchez y no reclamar con el mismo entusiasmo el del Sr. Casado, ya que si ninguno de los dos se responsabiliza de los escándalos en cada una de las comunidades autónomas... Pero aún es más surrealista su petición teniendo en cuenta que C's sostiene al PP en comunidades con graves casos de corrupción como son Madrid o Castilla y León.



  En cualquier caso, y es una opinión particular, a quien se le deberían de pedir responsabilidades políticas es a la Sra. Díaz, si bien, no es menos cierto, ella no estaba integrada en el gobierno andaluz en esos años, siendo a partir de 2012 Consejera de Presidencia e Igualdad. Sin embargo, como cabeza visible del PSOE andaluz y su máxima responsable, debería de dar un paso atrás y dejar a otras personas que pilotasen una regeneración profunda del partido, pues, me figuro, que ella será de ahora en adelante un obstáculo insalvable para recuperar el gobierno de la Comunidad a medio plazo. Si la expresidenta no asume la ineludible dimisión, deberían de ser sus propios compañeros, o en su defecto la militancia, quienes la convencieran de la rémora que supondrá para el PSOE su permanencia en el cargo.



     Por último, la sentencia de los ERE confirma una vez más el atolondramiento generalizado de nuestra clase política, el sesgo de algunos medios de comunicación tratando de buscar concomitancias entre las sentencias Gürtel y ERE, entre los Sres. Rajoy y Sánchez, y la polarización ciudadana, dejándose llevar por el apasionamientos de sus representantes sin pararse a pensar si tienen una valoración propia y no mediatizada. Al Sr. Sánchez se le pueden criticar muchas cosas y con razón, incluso podría pedirse que renunciara por otras cuestiones, pero pedir su dimisión por el caso ERE es sacar las cosas de quicio. A este paso vamos a hacerle responsable de los tiempos corruptos en los últimos gobiernos socialistas del Sr. González.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Reflexiones tras el 10N

       
        Hay unas cuantas particularidades que requieren un cierto análisis para comprender el puzzle que nos ha dejado el escrutinio. No obstante, y para mí lo más preocupante, es que España es definitivamente un país ingobernable, al estilo italiano. El imperfecto bipartidismo que dominó la escena nacional durante más de 30 años, ha dado paso al pluripartidismo, de forma y manera que hoy es casi imposible ver la meta al final de este enredo mayúsculo de siglas e intereses particulares que son los partidos -en su mayor parte más afanados en el futuro de sus dirigentes y personalidades cercanas que en el del bienestar del País, de la ciudadanía en resumidas cuentas-, y que, fundamentalmente, viene dado a partir de la pésima gestión por parte de la UE de una crisis económica, sin precedentes -en un puñado de naciones europeas también ocurre el mismo fenómeno de la inestabilidad-, insistiendo en políticas de austeridad que han hecho pupa en una buena parte de la clase media y especialmente en las capas más bajas, zarandeadas sin miramiento, con el fin de abundar casi exclusivamente en una política monetaria que salvaguardase la viabilidad de la moneda euro, dando como resultado una desigualdad insoportable que es al fin y a la postre el detonante para la búsqueda por parte de los potenciales electores de soluciones a sus problemas y que las formaciones clásicas han sido incapaces de dar, poniendo en práctica ese dicho de "busque, compare, y si encuentra algo mejor, compre".



      Otro de los factores capitales y que ha servido para distorsionar el panorama político español hasta el punto de facilitar el crecimiento exponencial de la ultraderecha representada por Vox, ha sido la cuestión catalana, jamás resuelta, y me temo insoluble en el corto-medio plazo, a tenor de la mediocridad de nuestra clase política. La consecuencia de tanta ineptitud es, a su vez, el aumento de la representación en Madrid de los grupos independentistas; por tanto, estamos ante la enésima representación de una retroalimentación, la representada por Cataluña y Vox: acción-reacción. España carece hoy de políticos de estado con una visión de largo alcance, con temple, tenacidad, sin importarles el coste electoral de un futuro llamamiento a las urnas,  y sin un discurso pedagógico que asuma de una vez por todas el enorme problema llamado Cataluña. Nuestra representación política en Madrid adolece de una ceguera que espanta al ni siquiera tener un diagnóstico de la realidad catalana. Si no hay un diagnóstico certero difícilmente se pueden implementar medidas orientadas a reconducir o suavizar este enorme inconveniente, difícilmente se puede poner en marcha un diálogo entre las diversas formaciones políticas cuando esa acción-reacción es la máxima imperante. PP, Vox y C's, deberían de analizar con detenimiento la escueta representación obtenida en Cataluña, 6 diputados sobre un total de 48, evidenciando que hay millones de votantes que no se sienten independentistas, pero reclaman el diálogo que dé una solución política al conflicto.


        El crecimiento tan espectacular de Vox se debe en buena medida a la sentencia del Procés y  a los días posteriores, con disturbios y cargas policiales en las calles de Barcelona, pero también a la ceguera de PP y C's, que con su afán por tocar poder han blanqueado a la ultraderecha, inconscientes, o al menos sin haber sopesado los inconvenientes de "regularizar su situación". A contracorriente de la derecha democrática española, la europea, al menos la homologable a países con más solera democrática, Alemania y Francia, siempre le ha puesto el famoso cordón sanitario. Me da pena y me preocupa su resultado: más de 3,5 millones de votantes. A esos votantes, probablemente enfadados y en busca de soluciones a sus problemas, el resto de partidos políticos sin temor a perder votos por atacar su populismo ramplón, deberían decirles que, su programa electoral es inviable por dos razones: choca frontalmente con nuestra Carta Magna, siendo, sin dudarlo, inconstitucional a todas luces, y choca frontalmente con los postulados de la UE. Su discurso xenófobo y contrario a las minorías, excluyente y que prohibe la libertad de prensa de algunos medios, dispuesto a prohibir formaciones políticas de ideologías contrarias y determinado a eliminar las autonomías, o su incapacidad para entender el propio programa económico -ni el Sr. Abascal lo conoce a fondo- lo hace inviable aquí y en la UE.


     El batacazo de C's se veía venir. La formación nacida en Cataluña en 2006 para combatir el nacionalismo pujolista se ha hundido de forma calamitosa. Con la explosión de la crisis económica y la muerte del bipartidismo pocos años después, C's desembarcó en Madrid para convertirse en el centro político a partir de postulados liberales, apostando por la regeneración,  y con la prioridad de convertirse en partido transversal, capaz de pactar a derecha e izquierda en función de las necesidades del momento. Venía por tanto a sustituir a los partidos nacionalistas y a convertirse en partido bisagra, no solo en ciudades y comunidades autónomas, también parecía tener una vocación de gobierno a nivel nacional. El error de bulto fue abandonar el centro neurálgico para intentar convertirse en el primer partido de la derecha, apostando al tiempo por el cordón sanitario al PSOE. Las primeras muestras de abandono del centro se produjeron en Andalucía. Allí, jugando al escondite con Vox, facilitó la llegada al poder del PP, pero con la ayuda inestimable de la extrema derecha. Que en Andalucía pactara con los populares tenía hasta su lógica después de tantos años de gobierno del PSOE y con casos gravísimos de corrupción a sus espaldas, pero asumir postulados de Vox... La traca final se produjo en mayo pasado, cuando el partido naranja pactaba con el PP en Castilla y León, Murcia y Madrid -en la comunidad capital  volviendo a jugar al gato y al ratón con Vox-, lugares donde los populares llevan un montón de años gobernando y también con casos de corrupción a sus espaldas, especialmente en la Comunidad de Madrid. De sopetón abandonaban el centro, renunciaban a la regeneración y volvían a normalizar a la ultraderecha. No obstante, los bandazos del otrora partido centrado se empezaron a dar un año antes, a raíz de la Moción de Censura contra el Sr. Rajoy. En mayo de 2018, C's era la formación con más opciones de alzarse con la victoria en unas hipotéticas elecciones generales. A partir de ese momento y sin plan B, más allá de que el PP fuera perdiendo apoyos a medida que crecían sus corruptelas a nivel nacional, el Sr. Rivera se quedó descolocado con el inesperado desalojo de la Moncloa del Sr. Rajoy. Me temo, y es mi particular punto de vista, que desde entonces el líder de C's ha mantenido una inquina contra el Sr. Sánchez difícilmente disimulable, al haber desbaratado sus planes de suceder al Sr. Rajoy. Las últimas muestras de inconsistencia en el discurso de C's se confirmaron hace unos días con la firma junto a PP y Vox en la Comunidad de Madrid, apoyando la propuesta de este último de prohibir los partidos independentistas, cuando saben que es imposible, pero por hacer el caldo gordo a Vox... Al final, cuando el mimetismo es tan evidente, los votantes suelen decantarse por la copia original. Por cierto, se confirma el abandono del Sr. Rivera, algo infrecuente entre los políticos españoles y que es de agradecer.


    A pesar de las torpezas de nuestros políticos de la derecha, creo que al Sr. Sánchez se le debe endosar la parte alícuota de responsabilidad por habernos llevado a unas segundas elecciones que nadie quería, salvo Vox. Indudablemente, aunque ya no lo dijera, el presidente en funciones ha tenido presiones de la UE, CEOE, es de suponer que también de empresas potentes e incluso de sus propios barones -renunciando a una nueva lucha cruenta dentro del PSOE- para que no pactase con UP. Si a esos inconvenientes o vetos añadimos la "perspicacia" del nuevo gurú, el Sr Iván Redondo, asesor de confianza y director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, augurando no solo la victoria socialista sino el aumento de diputados en una nueva convocatoria, tenemos el desaguisado en la casa socialista. Alguien debió advertir al Sr. Sánchez que probablemente en octubre se haría pública la sentencia del Procés, con consecuencias impredecibles y de las cuales se ha alimentado Vox. El 28A, el pueblo español envió una encomienda diáfana al Sr. Sánchez, y no era otra que un gobierno progresista entre su formación y la del Sr. Iglesias, o cuando menos, un acuerdo de gobernabilidad. Por las circunstancias antedichas y también a la rigidez y máximas impuestas por el Sr. Iglesias, no se pudo llegar a un acuerdo. No obstante, de aquel aspirante a reconquistar la Secretaría General del Partido en 2017, luchando contra el aparato del partido, con el único apoyo de la militancia, que un año más tarde se hacía inquilino de la Moncloa, e incluso planteaba medidas audaces para paliar levemente la desigualdad imperante, apenas queda hoy una sombra. El Sr. Sánchez de 2019 es un inquilino más del Palacio, dócil, me temo, preparado para no incomodar a las huestes de Bruselas, lo mismito que su antecesor el Sr. Rajoy.



    El PP es la otra fuerza política que ha mejorado los resultados del 28A. Indudablemente haber bajado el diapasón de la exageración, de las declaraciones crispadas -el testigo se lo tomó el Sr. Rivera-, le ha ayudado a mejorar en 22 escaños la actual fuerza de su partido. Ahora bien, a su derecha, gracias a su incondicional aportación a normalizar a los ultras, ha crecido un partido que atiende por Vox. Mucho cuidado con cuanto vaya a hacer a partir de ahora. Es posible durante algún tiempo no actuar, dejarles, que disfruten de su triunfo; ahora bien, si lo de Cataluña no tiene solución a corto-medio plazo, se enquista y sirve de munición para disparar, al tiempo que nadie de la derecha democrática es capaz de confrontar con ellos y desenmascararlos, prefiriendo hacer seguidismo de sus exacerbados desvaríos españolistas y patrioteros, yo jamás descartaría la hipotética posibilidad, pero posibilidad al fin, del célebre sorpasso. Ojo con quién se están jugando los cuartos.


      Para terminar, ¿habrá unas terceras elecciones? Yo no las descarto. Si esto termina en un permanente diálogo de sordos, donde el consenso, el acuerdo son desechados de la vida política española, yo plantearía, aunque me pese, un cambio en la LOREG, y si no fuera suficiente, en la Constitución, de manera que se fuera a una segunda vuelta entre las dos formaciones más votadas. Es ir contra la pluralidad, lo sé, pero España no puede ser eternamente un país ingobernable. De todos modos estas modificaciones son una utopía, pues las múltiples formaciones políticas jamás se pondrían de acuerdo en algo tan radical.   






Las preguntas de la semana

  ¿Por qué nuestros sesudos políticos -de un color u otro, y lo resalto-, cuando están en la Oposición, tienen la fea costumbre de poner rep...